En 1917, Pierre Paris, fundador y primer director de la Casa de Velázquez, dirige las primeras excavaciones científicas en el yacimiento de Baelo Claudia (Bolonia, Tarifa). Secundado por Georges Bonsor, lleva a cabo varias campañas de excavaciones en la ciudad romana hasta 1921. Después de un hiato de varias décadas, la Casa de Velázquez emprende de nuevo (retoma) sus actividades arqueológicas en la ciudad romana en 1966. Ésta se convertirá en el yacimiento-escuela oficial de la Casa de Velázquez donde se han formado, durante más de treinta años, algunos arqueólogos e historiadores franceses de renombre. No es difícil seguir la progresión de las excavaciones gracias a las crónicas anuales publicadas en la revista Mélanges de la Casa de Velázquez a partir de 1967, y a las publicaciones monográficas de la serie BELO, compuesta por nueve volúmenes. Actualmente, son cuatro los equipos apoyados por la Casa de Velázquez trabajando en el yacimiento de Baelo Claudia o sus alrededores, en colaboración con las instituciones españolas (Junta de Andalucía, Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y las universidades de Cádiz, Sevilla y de Alicante).

El yacimiento de Baelo Claudia, actualmente gestionado por el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, está considerado como uno de los yacimientos romanos musealizados mejor documentado y el más atractivo para el público, registrando unos 150.000 visitantes por año. En efecto, además de la plaza del forum, han sido exhumados la mayoría de los monumentos públicos de la ciudad (capitolio, basílica, teatro, el santuario consagrado a Isis), así como las puertas de la ciudad, las necrópolis y la zona artesanal dedicada a la producción de salazones de pescado.

El año 2017 conmemorará el Centenario de las primeras excavaciones científicas de Baelo Claudia. En este marco, están previstas varias manifestaciones, especialmente las Jornadas Arqueológicas en Bolonia, mostrando los periodos bisagra de la vida de la ciudad, un encuentro científico internacional en Madrid, en torno a la cooperación arqueológica internacional en España (siglos XIX-XXI) y una exposición temporal, en colaboración con los museos arqueológicos nacionales de Madrid y de Saint-Germain-en-Laye, así como con el Museo del Louvre, dedicada a la actividad arqueológica francesa en la Península Ibérica, vinculada a las colecciones ibéricas de los museos de Francia.