Para conocer el yacimiento de Baelo Claudia y los primeros trabajos de campo anteriores a 1917, consultar los dos artículos más abajo mencionados que han servido igualmente para recrear la historia de las excavaciones arqueológicas. Ésta está íntimamente ligada a la Casa de Velázquez desde 1917 hasta nuestros días.


Las primeras actuaciones arqueológicas científicas

  

1917-1921

Aunque la solicitud de excavaciones fue aprobada por la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades, mediante Real Orden del 1 de octubre de 1914, se realizaron solamante a partir de mayo de 1917 cuatro campañas de excavación (1917, 1918, 1919 y 1921) bajo la dirección científica de Pierre Paris, con la colaboracón de George Bonsor, responsable de los trabajos de campo.

Estos trabajos contaron con la financiación de la Escuela de Altos Estudios Hispánicos, dentro del Instituto Francés de España en Madrid y también con una subvención del hispanista americano Archer Milton Huntington, presidente y fundador de The Hispanic Society of America.

 Estos trabajos permitieron excavar la puerta oriental de la ciudad, el capitolio, el teatro, parte del foro, un amplio sector del barrio artesanal meridional y buena parte de la necrópolis oriental.

  

1925

El yacimiento está declarado Monumento Histórico Nacional (Real Orden de 19 de enero de 1925, Gaceta de Madrid nº 24 de 24 de enero, pp. 403 y 404).

Sin embargo, esta declaración, en contra de lo que podría suponerse, no sirvió para que la administración se hiciese cargo del yacimiento, cayendo en un olvido y abandono, incluso para el mundo científico.

Tan sólo fue objeto de expolio por parte de curiosos y coleccionistas.

  

1953-1955

Excavaciones puntuales llevadas a cabo por Jesús García del Soto y Carlos Alonso del Real, con el descubrimiento de varias tumbas y unos “fondos de cabaña” al pie de la muralla.

  

El resurgimiento del interés por Baelo Claudia

  

Los años sesenta del siglo pasado supusieron el despertar de ese letargo que rondaba la ciudad de Baelo.

  

1964

La Dirección General de Bellas Artes encarga la realización de una prospección geofísica de la zona, efectuada por la Fundación Lerici bajo la responsabilidad de Manuel Pellicer Catalán y R.E. Linington, para conocer la extensión del yacimiento y evaluar su potencial.

  

1966-1990

Gracias a la memoria publicada de esta operación de prospección, la administración cultural instituye una guardería permanente del yacimiento. Poco después, en 1970, las autoridades españolas iniciaron el progama de expropiaciones de los terrenos donde se ubicaban los restos arqueológicos, para lo cual con carácter previo se declararon de utilidad pública mediante el Decreto 3839/1970 de 31 de diciembre a efectos de expropiación forzosa. Después de un hueco de 45 años, debido en parte a la guerra civil española que provoca la destrucción de la sede de la Casa de Velázquez, los arqueólogos franceses reanudan las excavaciones en Bolonia. Gracias al permiso de las autoridades españolas, es decir a Gratiniano Nieto, Director General de Bellas Artes, y a Martín Almagro Basch, Comisario General de Arqueología, al apoyo de Antonio García y Bellido y Robert Étienne, así como al impulso de Didier Ozanam, secreterio general de la Casa de Velázquez, la primera campaña se realizó en 1966 bajo la dirección de Claude Domergue, asistido de Gérard Nicolini y de Daniel Nony.

Los trabajos de campo prosiguieron de forma continua hasta 1990, con una sóla interrupción en 1989. Es decir 24 campañas de aproximadamente un mes cada una, llevadas a cabo por los investigadores de la Casa de Velázquez ‒de los que destacan algunos nombres, debido a la duración de su implicación en el yacimiento, tales como Pierre Sillières (1974-1990), Michel Ponsich (1969-1987), Ariane Bourgeois (1969-1973), Pierre Rouillard (1973-1983), Sylvie Dardaine (1978-1990), Patrick Le Roux (1971-1985), Nicole Dupré (1972-1984), François Didierjean (1976-1984), Jean-Louis Paillet (1980-1988) o incluso Myriam Fincker (1982-....)‒, en colaboración con arqueólogos españoles (Antonio García y Bellido, José Remesal Rodríguez, Manuel Martín-Bueno, Manuel Pellicer Catálan…).

Los resultados de estas campañas pueden seguirse municiosamente gracias a las Chroniques archéologiques publicadas en los Mélanges de la Casa de Velázquez. Estas publicaciones han tenido su equivalente en español con la aparición de balances preliminares en series españolas dedicadas a la Arqueología: Excavaciones Arqueológicas en España (campañas de 1966 a 1971), Noticiario Arqueológico Hispánico (1972 a 1983) y Anuario Arqueológico de Andalucía (a partir de 1985).

Tras dos primeras series de sondeos estratigáficos destinados a establecer la cronología del yacimiento, se trabajó sobre todo en el centro monumental, en los principales edificios que constituyeron el foro y que están situados alrededor de la plaza enlosada central: la basílica en el lado sur, frente a los tres templos del capitolio; las tiendas en el lado oriental, la curia y otros tres edificios (posibles archivo, sala de votaciones y schola) en el lado oeste; en la terraza norte junto al capitolio se excavó el templo de Isis y por último en el ángulo sureste del Foro el macellum.

El decumanus maximus también se excavó, entre el centro monumental y la puerta oeste y en su pórtico norte se sacaron a la luz casas, una pequeña fábrica de salazones de pescado y parte de unas termas. A la vez se identificaban las tres calles de dirección norte-sur, los cardines que suben hacia el norte y además se exhumó completamente el teatro y se limpiaron las fábricas de salazones, cubiertas de arena desde la época de Pierre Paris. Por último se dedicaron tres campañas a la necrópolis oriental.

Los resultados de estas actuaciones arqueológicas han sido objeto de numerosos estudios monográficos publicados en la serie Belo de la Casa de Velázquez que cuenta hoy en día con 9 números.

  

1989

El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia se creó con los objetivos de conservar y poner al servicio de la sociedad este importante bien cultural, integrante del Patrimonio Histórico National.

Finalizadas, provisionalmente, las investigaciones de la Casa de Velázquez a finales de la década de los ochenta, la gestión del Conjunto Arqueológico de Bealo Claudia da prioridad a actuaciones relacionadas con la protección y la conservación ya que el proceso investigador no había llegado parejo actuaciones de conservación generalizadas.

La década de los noventa supone para Baelo Claudia en cierta medida el anquilosamiento del conocimiento científico, donde tan sólo se producen pequeños trabajos de investigación de apoyo a la conservación.

  

El presente de la investigación (2000-2017)

  

2000-2010

En el año 2000, una iniciativa de la Universidad de Cádiz dinamiza de nuevo la investigación con su propuesta de celebración de un Curso Internacional de Arqueología Clásica, que non sólo incide en la formación en metodología arqueológica, sino también en las operaciones de campo, sobre todo en la zona artesanal meridional dedicada a las actividades haléuticas.

Por estas fechas también se desarrolla un importante proyecto de investigación de estudio arqueosismológico, dirigido por las Universidades de Salamanca (Escuela Politécnica de Ávila) y de RWTH Aachen (Alemania).

Con el objetivo de adecuar el circuito de visitas del nuevo museo inaugurado en 2007 a la realidad arqueológica, se realizan, por los investigadores de la Universidad de Cádiz y del propio Conjunto, limpiezas y excavaciones en la muralla sureste y se excava el tramo de decumanus maximus pendiente, entre la puerta oriental y la plaza meridional de la basílica, para lo que previamente se procede a la demolición de la vieja sede institucional, el antiguo cuartel de la Guardia Civil, que se ubicaba parcialmente sobre dicha vía.

Se reactiva la participación de la Casa de Velázquez, finalizada oficialmente en 1990, con la firma de un Convenio de Colaboración. Se inician en 2007 los estudios previos para un proyecto general de investigación en el yacimiento de la Silla del Papa sobre los orígenes de Baelo Claudia que empeza en el 2014, e igualmente se continúan los estudios de Myriam Fincker en el teatro.

  

2010-2017

El I Plan Director del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, finalizado en 2010, plantea unas Líneas Estratégicas de actuación que a su vez integran Programas Operativos que incluyen proyectos concretos, cuyo finalidad es aumentar el conocimiento del yacimiento.

En lo que se refiere a este programa en la actualidad se ha o se están desarrollando los siguientes Proyectos Generales de Investigación, de los cuales dos están dirigidos por investigadores franceses y reciben apoyo financiero de la Casa de Velázquez y del ministère des Affaires étrangères et du Développement international français:

     1. Economía marítima y actividades haliéuticas en Baelo Claudia. Problemas de atribución funcional en el barrio meridional (2010-2015).
Este proyecto de investigación está dirigido por el profesor Darío Bernal Casasola de la Universidad de Cádiz. Además de poner en claro la topografía interna del barrio meridional y la funcionalidad de los edificios, la excavación ha permitido solucionar la interrogante de ciertas construcciones a extramuros de la ciudad junto al arroyo de las Viñas, con el descubrimiento de unas termas marítimas y al mismo tiempo, a intramuros, documentar nuevas fábricas de salazón.

     2. El Conjunto monumental de Baelo Claudia. Evolución y transformaciones de un espacio público. Análisis diacrónico y multiescalar del sector sureste (2012-2017). Este proyecto fue dirigido en sus dos primeras anualidades por el profesor de la Universidad de Poitiers (Francia) Bertrand Goffaux, repentinamente fallecido a finales del mes de abril del 2013 y continuado desde entonces por el equipo que lo integraba bajo la dirección de Laurent Brassous (Universidad de La Rochelle). Situada al sur-este del forum, la excavación intenta informarnos tanto de los horizontes tardo-antiguos como del edificio (¿público?) del Alto Imperio.

     3. Muerte y ritual funerario en Baelo Claudia. Estudio arqueológico y documental de la necrópolis oriental (2012-2017). Está dirigido por el profesor de la Universidad de Alicante Fernando Prados Martínez. Su objetivo principal es el conocimiento científico del mundo funerario altoimperial baelonense a partir del estudio de la necrópolis oriental de la ciudad, excavada en gran medida en los albores del siglo XX por Pierre Paris y George Bonsor.

     4. La silla del Papa (Tarifa, Cádiz): oppidum, necrópolis y territorio (2014-2019). Dirigido por Pierre Moret (CNRS, Tolosa), este proyecto tiene como objetivo el estudio global del oppidum de la Silla del Papa, un yacimiento ubicado en una de las Sierras de la Ensenada de Bolonia, que se revela como uno de los yacimientos arqueológicos más importantes para el conocimiento de la Edad del Hierro y de la época romano-republicana en el Sur peninsular.


Paralelamente, de forma menos contractual, se efectúan otros trabajos de campo. Junto a proyectos de larga duración, tales como la finalización del estudio del teatro de Baelo por el equipo del l’IRAA-CNRS dirigido por Myriam Fincker y el estudio de acueductos desde 2013 por Laetitia Borau (CNRS), se constata la existencia de actuaciones puntuales: por una parte, con investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid que desarrollan, bajo la dirección de Lourdes Roldán Gómez, un programa I+D+i titulado Corpus documental, métodos de análisis de la arquitectura, técnicas y sistemas constructivos romanos en las ciudades del Estrecho. Definición de una cultura arquitectónica, y en el que el yacimiento de Baelo Claudia ocupa una parte importante, y por otra parte, el programa ERC Portus Limen-Roman Mediterranean Ports (RoMP) dirigido por Simon Keay de la universidad de Southampton que trabaja sobre el puerto de Baelo (prospecciones geofísicas en 2015 y 2016).

En la actualidad son al menos ocho los equipos europeos (cuatro de ellos reciben apoyo de la Casa de Velázquez), excavando en el yacimiento antiguo con la colaboración de los agentes del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, gracias a los cuales es constante el aumento del número de visitantes, registrado en más de 150.000 estos últimos años.

  

  

Sources

· Muñoz Vicente, Ángel (2015), « Historia de las investigaciones en la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia », dans Juan Blánquez Pérez, Lourdes Roldán Gómez, Darío Bernal Casasola, Ángel Muñoz Vicente (éd.), Baelo Claudia y la familia Otero. Una relación centenaria, catalogue d’exposition, Cadix, pp. 31-52.

· García Jiménez, Iván (2012), « Historia de la arqueología en Tarifa y sus inicios en el Campo de Gibraltar », Al Qantir, 12, pp. 27-38.